Inicio del menú de navegación
Inicio de la sección de banners
Miguel Ángel Trujillo: “Google es tremendamente eficaz, pero si queremos ser exhaustivos tenemos que usar más de buscador”
El experto sostiene que “ni en la Escuela ni en la Universidad se nos enseña a usar la información y, así, al pasar al mundo profesional, nos encontramos con titulados universitarios que son frecuentemente analfabetos informativos”
25/03/2009 | Redacción SAT
Miguel Ángel "Google Humano" López Trujillo es explorador de información y director del programa de emprendedores de Orkestra - Instituto Vasco de Competitividad (Fundación Deusto). Trabaja en búsquedas inteligentes de información por Internet e imparte cursos y conferencias de formación. Además, ha desarrollado una línea de productos “para convertir a profesionales, emprendedores y directivos en números 1 encontrando información empresarial en Internet”.
- Buena parte de los profesionales que utilizamos Google hemos aprendido de forma
autodidacta. ¿Qué nos puede enseñar un experto como usted?
-Que hay más herramientas para encontrar información en Internet, y que merece la pena
usarlas más allá de lo básico. Google, por ejemplo, es un buscador generalista muy bueno, pero
¿sabías que hay buscadores especializados? Uno que este mes acaba de aterrizar en España es
123people.es, que es un buscador de personas; Swotti es un buscador de opiniones, o Techxtra, que
es un buscador especializado en ingeniería, matemáticas y computación. Igualmente podemos usar
Google no sólo para buscar enlaces sino también para saber quién nos enlaza a nosotros y, así,
saber qué público está interesado en nuestra web. Y eso sin olvidarnos de que la información puede
buscarnos a nosotros en vez de ir nosotros detrás de ella: para eso están las alertas o los
lectores RSS.
- ¿Cuáles son las premisas principales para saber separar el trigo de la paja cuando hacemos
búsquedas de información para Internet? ¿Cómo debe ser una búsqueda inteligente de información en
la Red?
-Primero hay que tener muy claro si buscamos un hecho, es decir un dato preciso y sin
ambigüedades, o un concepto, que son ideas o juicios complejos. Un ejemplo claro de hecho es mi
propio nombre; no hay ambigüedad posible. Uno de concepto es un "buen experto en búsquedas de
Internet": para algunos puedo ser yo, pero para otros otra persona, porque sobre opiniones no hay
nada escrito.
A continuación, hay que tener bien claro qué herramientas queremos usar. Los buscadores son
ideales para encontrar hechos; no en vano funcionan con palabras clave. Para los conceptos, en
cambio, un directorio o la opinión de un experto son opciones mejores, y ya no digamos una
enciclopedia o un buen libro sobre el tema que nos interesa.
En tercer lugar, hay que saber utilizar la herramienta que hayamos elegido. En el caso de los
buscadores puede ser más útil buscar pdfs que webs, sobre todo porque es más común encontrar
informes que hacen análisis en profundidad en formato pdf. Y en el caso de los libros, usar el
buscador de una biblioteca cercana nos puede decir dónde podemos conseguir gratis un libro que
pueda sernos tremendamente útil para informarnos de un tema complejo.
Finalmente, hay que tener sentido crítico para distinguir la información útil y valiosa de la
que es incorrecta o simplemente ruido. Cualquier científico sabe que hay que conocer qué autor está
detrás de cada información, cuáles son sus objetivos, si está actualizada la información, si se ha
"olvidado" de algo o no. No es lo mismo un artículo de "El País" que otro de "El Mundo" y ese mismo
principio aplica a Internet.
- "Google nuestro que estás en los cielos.... "¿Es que no existen otros buscadores eficaces?
¿Nos puede recomendar algún otro?
- Google es tremendamente eficaz, por algo es el número 1. Pero mi consejo es que si queremos
ser exhaustivos tenemos que usar más de uno, ya que el 70% de los resultados que aparecen en la
primera página de resultados de cualquier buscador no aparecen en la de otros buscadores como
Yahoo!, MSN, Live o Ask. También hay que tener claro que, a veces, un buscador no es la mejor
opción para encontrar información, sobre todo si buscamos conceptos en vez de datos precisos. Es
decir, que un buscador es ideal para encontrar, por ejemplo, proveedores de un servicio, pero no
tanto para saber si un determinado proveedor es el más indicado para nuestras necesidades. Para ese
último caso es más útil encontrar a un especialista en redes sociales y preguntarle directamente.
Respecto a recomendarte un buscador, voy a ser original y te voy a recomendar que pruebes
Bitext. Sus tecnologías todavía están en fase de desarrollo, pero en su web puedes comprobar que ya
ofrece buenos resultados. Se trata de un buscador que entiende consultas en lenguaje natural, y es
por ahí por donde irán las nuevas generaciones de buscadores. Es decir, que con Bitext se puede
hablar ya con el ordenador como si fuera una persona, entendiendo contextos y sobreentendidos. Un
ejemplo te aclarará lo que quiero decir: si queremos ir a un buen restaurante en Gijón en Google
pondríamos las palabras claves "restaurante", "Gijón" y "bueno", y un buscador estándar buscaría
webs que contuvieran esas tres palabras, independientemente del contexto del texto. A un buscador
en lenguaje natural le diríamos lo mismo que a un amigo "recomiéndame un buen restaurante de
Gijón", sin importarnos si usamos la palabra "bueno" o "buen", y nos recomendaría 1 ó 2, en vez de
darnos 100.000 resultados para que los filtremos, que es lo que hoy hace Google. Ah, Bitext es
tecnología española, así que aquí te doy otra razón para que pruebes su buscador.
- En general, las pymes están demostrando que saben 'pescar' de forma inteligente información
en Internet?
- No, por la sencilla razón de que ni en la Escuela ni en la Universidad se nos enseña a usar
la información, independientemente de que ésta se encuentre en formato físico o digital. Cuando los
estudiantes de Bachillerato o de Universidad hacían un trabajo, generalmente "fusilaban" libros, y
ahora lo más fácil es "fusilar" la wiikipedia. Se acepta cualquier información sin evaluar
críticamente ni quién está detrás, si demuestra solvencia su autor, si hay muestras de prejuicios o
si la información está completa y actualizada. Estos comportamientos luego terminan pasando al
mundo profesional, y así nos encontramos con titulados universitarios que son frecuentemente
analfabetos informativos.
Tenemos la falsa impresión de que, cuatro palabras en Google, y ya están todos nuestros
problemas solucionados. Sin embargo un buen plan financiero o de marketing exigen estudiar fuentes
de información de más difícil acceso, de pago, o en papel. Además, pensemos que si Google da tanta
información gratis será por algo, y ese algo es publicidad. Es curioso el mundo de la información
en Internet; si alguien nos da algo gratis inmediatamente pensamos que es malo o que nos quieren
colar algo. ¿Por qué no aplicamos esa misma lógica a Google u otros buscadores?
La solución, como en tantas cosas, proviene de la educación y del sentido crítico. Hay que
conocer todas las herramientas que la tecnología pone a nuestra disposición para recuperar
información digital. Tampoco hay que olvidar que libros, bibliotecas y artículos en papel siguen
siendo fuentes claves, porque muchas veces tienen información que no podemos obtener en otro sitio
y mucho más trabajada. No hay que dejar de acudir a las bibliotecas, por mucho que la tecnología
quiera seducirnos. Y finalmente, hay que educar el sentido crítico, preocuparse por conocer la
institución, objetivos y prejuicios del creador de la información para evitar que nos den gato por
liebre. Todo eso lleva tiempo y experiencia, y no todo el mundo está dispuesto a hacer esa
inversión, máxime cuando es muy fácil delegar nuestra responsabilidad informativa en un robot como
Google.
- ¿Convertirse en 'estratega en búsquedas de información por Internet para la empresa'
puede ser una buena salida profesional?
- Es una profesión emergente. De hecho, ya hay muchos documentalistas que se dedican a ello,
aunque esta profesión tiene todavía la imagen de ser más gestora de papeles que localizadora de
información para los negocios. Mi propuesta de convertirte en un Google Humano, en cambio, ve las
cosas exactamente desde el otro punto: da igual cual sea tu profesión o responsabilidad, el caso es
que vas a necesitar información y necesitas tener habilidades para encontrarla tú mismo de manera
eficaz y eficiente. Si preferimos a un ingeniero que sepa inglés frente a otro que no lo sepa,
igualmente preferiremos a un ingeniero que tenga la capacidad de localizar información valiosa, da
igual si en Internet o en una biblioteca, que otro ingeniero que no sepa ir más allá que poner
palabras clave en Google.
En otras palabras, que saber encontrar y gestionar información valiosa para tu negocio
debería considerarse en las empresas una habilidad tan apreciada como redactar correctamente o
hablar idiomas. De hecho, hoy en día ya no hay nada tan cotidiano como sentarse delante del
ordenador y filtrar información.




