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Dionisio Fernández-Nespral: “Para poder competir, las pymes deben tener una adecuada hora
empresarial”
El experto en Martketing Empresarial abrió el 19 de febrero en Avilés el nuevo ciclo de
conferencias Innovando con las TIC que organiza la Red de Centros SAT
"Business time-model, ¿qué tiempo tiene tu empresa?" Un título sugerente para una
conferencia. ¿Qué quiere decir?
Básicamente, el Business Time Model (BTM) es una herramienta que abre una nueva forma de análisis de las empresas. Lo que persigue es encontrar cuál es la posición de nuestra empresa dentro de un espacio del mercado cada vez más competitivo y cambiante. Esto hace que debamos de tener no el mejor producto, o la mejor tecnología, sino que es más importante la capacidad innovadora real de las empresas frente a estos cambios, permitiéndoles tener siempre una adecuada hora empresarial, que cada vez se diferencia más del tiempo real.
- ¿Qué business-time tienen las pymes asturianas?
Carezco de datos específicos sobre este punto en concreto. Lo que sí se está produciendo es un esfuerzo importante por crear un valor referente de Asturias hacia fuera, teniendo en cuenta las características especiales de la región. Sin embargo, creo que se necesita un mayor esfuerzo en formación y concienciación del empresariado asturiano en relación a los procesos de transformación de las estructuras y formas de gestión de las empresas.
- ¿Cómo pueden ayudar las TIC a las empresas asturianas para que 'ese reloj' no se la juegue?
Las TIC juegan un papel fundamental en los avances de las empresas. Son en cierta medida, una de las palancas que da cuerda a un reloj parado. Sin embargo, esto mismo lo hacen en cualquiera de las regiones punteras españolas, con lo que no se debe quedar en una “implantación”. La fuerza de las TIC no está en tenerlas, sino en conocer cómo puedo usarlas para transformar nuestras estructuras, nuestros modelos de negocio y nuestras experiencias de marca. Es un recurso fundamental en la empresa, pero no es ya un fin, sino un medio. No es sólo lo que hago, sino que debo diferenciarme de lo que los demás están haciendo.
- 2009: Año Europeo de la Innovación y, a la vez, año de crisis generalizada. El discurso de la innovación, la creatividad, etc. para salir victoriosos de esta nefasta coyuntura está en boca de políticos y estrategas. ¿Lo hace suyo?
Sí y no. A menudo discrepo de la idea “Innovación” que entienden y difunden políticos y algunos medios de comunicación. Sí creo que la crisis, como todas las crisis, genera nuevas posibilidades en todos los ámbitos y por tanto, impulsa la innovación. En esta crisis, lo que subyace es que las cosas no deben volver a ser como antes. Las personas quieren decidir y participar, y la primera consecuencia de esta crisis es un cambio estructural de la sociedad en general. Este paso será de capital importancia para generar un nuevo escenario. Desde él podremos afrontar los nuevos retos con un espíritu de innovación basado en las personas. La creatividad parte de las personas que ahora mismo están hiperconectadas en un mundo global e inmediato. Por tanto, debemos potenciar que nuestras organizaciones participen y vivan en los nuevos nodos del conocimiento. Aquellos que se alejen de ellos, se alejarán del potencial creativo e innovador de las personas con más valor y retrasarán con fuerza su reloj empresarial a favor de sus competidores. Algunos de nuestros competidores, por cierto, no han nacido aún. Esto deberá acelerar nuestras capacidades para adaptarnos a este nuevo entorno: el mundo de la auténtica revolución social.
Básicamente, el Business Time Model (BTM) es una herramienta que abre una nueva forma de análisis de las empresas. Lo que persigue es encontrar cuál es la posición de nuestra empresa dentro de un espacio del mercado cada vez más competitivo y cambiante. Esto hace que debamos de tener no el mejor producto, o la mejor tecnología, sino que es más importante la capacidad innovadora real de las empresas frente a estos cambios, permitiéndoles tener siempre una adecuada hora empresarial, que cada vez se diferencia más del tiempo real.
- ¿Qué business-time tienen las pymes asturianas?
Carezco de datos específicos sobre este punto en concreto. Lo que sí se está produciendo es un esfuerzo importante por crear un valor referente de Asturias hacia fuera, teniendo en cuenta las características especiales de la región. Sin embargo, creo que se necesita un mayor esfuerzo en formación y concienciación del empresariado asturiano en relación a los procesos de transformación de las estructuras y formas de gestión de las empresas.
- ¿Cómo pueden ayudar las TIC a las empresas asturianas para que 'ese reloj' no se la juegue?
Las TIC juegan un papel fundamental en los avances de las empresas. Son en cierta medida, una de las palancas que da cuerda a un reloj parado. Sin embargo, esto mismo lo hacen en cualquiera de las regiones punteras españolas, con lo que no se debe quedar en una “implantación”. La fuerza de las TIC no está en tenerlas, sino en conocer cómo puedo usarlas para transformar nuestras estructuras, nuestros modelos de negocio y nuestras experiencias de marca. Es un recurso fundamental en la empresa, pero no es ya un fin, sino un medio. No es sólo lo que hago, sino que debo diferenciarme de lo que los demás están haciendo.
- 2009: Año Europeo de la Innovación y, a la vez, año de crisis generalizada. El discurso de la innovación, la creatividad, etc. para salir victoriosos de esta nefasta coyuntura está en boca de políticos y estrategas. ¿Lo hace suyo?
Sí y no. A menudo discrepo de la idea “Innovación” que entienden y difunden políticos y algunos medios de comunicación. Sí creo que la crisis, como todas las crisis, genera nuevas posibilidades en todos los ámbitos y por tanto, impulsa la innovación. En esta crisis, lo que subyace es que las cosas no deben volver a ser como antes. Las personas quieren decidir y participar, y la primera consecuencia de esta crisis es un cambio estructural de la sociedad en general. Este paso será de capital importancia para generar un nuevo escenario. Desde él podremos afrontar los nuevos retos con un espíritu de innovación basado en las personas. La creatividad parte de las personas que ahora mismo están hiperconectadas en un mundo global e inmediato. Por tanto, debemos potenciar que nuestras organizaciones participen y vivan en los nuevos nodos del conocimiento. Aquellos que se alejen de ellos, se alejarán del potencial creativo e innovador de las personas con más valor y retrasarán con fuerza su reloj empresarial a favor de sus competidores. Algunos de nuestros competidores, por cierto, no han nacido aún. Esto deberá acelerar nuestras capacidades para adaptarnos a este nuevo entorno: el mundo de la auténtica revolución social.



